La mediación laboral en España constituye un medio para la solución de conflictos colectivos laborales mediante el cual, gracias a la intervención de un tercero denominado mediador, se pretende una solución consensuada entre las partes involucradas ante un determinado conflicto que afecta a empresarios y trabajadores o a sus respectivos representantes.

Hasta la última década del siglo XX los procedimientos autónomos de solución de conflictos no habían comenzado a instalarse en el sistema de relaciones laborales español, a pesar de las posibilidades derivadas del marco constitucional y legal.